La denuncia por presunta infracción electoral en contra del correísta Pabel Muñoz, candidato a la reelección para la Alcaldía de Quito, y la objeción aceptada a la candidatura de la también correísta Luisa González para la prefectura de Manabí, generaron el rechazo de la Alianza Ciudadana, integrada en Quito por el Partido Socialista Ecuatoriano, Unidad Popular, el Movimiento Todos, más la participación de la Revolución Ciudadana.
Los dirigentes de estas agrupaciones políticas aseguraron que la democracia se ha deteriorado en el país y que las trabas puestas a sus candidatos demuestran que se vive en una dictadura, ya que no se garantiza la participación política en igualdad de condiciones.
Para Gustavo Vallejo, presidente del Partido Socialista, la denuncia contra Muñoz es un elemento más de este deterioro democrático que ya se evidenció con el adelanto de las elecciones, los procesos judiciales en contra de Aquiles Álvarez, alcalde de Guayaquil, y de Vicko Villacís, alcalde de Esmeraldas; la suspensión de los derechos de participación política del alcalde de Cuenca, Cristian Zamora, entre otros casos.
«Estamos aquí las cuatro organizaciones políticas para decir al país que estamos más juntas que nunca, que entendemos con absoluta claridad que si en el pasado tuvimos diferencias, esta coyuntura en la que el Ecuador está al borde del abismo, al borde de perder cualquier síntoma democrático, nos obliga a juntarnos», aseguró Vallejo.
Natasha Rojas, de Unidad Popular, aseguró que el Gobierno de Daniel Noboa sabe que si las elecciones son limpias, transparentes y sin fraude, el próximo alcalde de Quito será Muñoz por el apoyo ciudadano que tiene en la capital. «El gobierno de Daniel Noboa sabe que si juega limpio, pierde las elecciones. Por ello, proscribe a organizaciones políticas, a candidatos con condiciones de ganar y forma parte de toda la estrategia de fraude electoral diseñada desde la presidencia de la República, lo que pone en riesgo la democracia y el derecho a la participación en condiciones de igualdad a todos los candidatos y las candidatas», manifestó Rojas.
Gabriela Rivadeneira, presidenta de la Revolución Ciudadana, se sumó a estos criterios y aseguró que cuando a un pueblo no le dejan elegir ni ser elegido, vive en dictadura.

