5.023 aprehendidos, 717 de ellos vinculados a estructuras criminales, es uno de los resultados que dejó el toque de queda que se cumplió entre el 3 y el 18 de mayo en nueve provincias y cuatro cantones del país. El toque de queda rigió entre las 23:00 y las 05:00 y estuvo vigente hasta la madrugada del lunes.
Según el Bloque de Seguridad, la medida se aplicó en el marco del estado de Excepción y del conflicto armado interno para enfrentar al crimen organizado y fortalecer la seguridad ciudadana, lo que permitió, aseguran las autoridades, intensificar los operativos de control, patrullaje, inteligencia y acciones focalizadas contra estructuras delictivas vinculadas al narcotráfico, extorsión, tráfico de armas y economías criminales.

Según las cifras, durante este periodo se detuvo a dos objetivos de alto valor y a 85 individuos de interés penal relevante; se realizaron 378 allanamientos, se decomisaron 630 armas blancas, entre otros datos.
A través de las redes sociales, el Presidente de la República, Daniel Noboa, agradeció a la ciudadanía por la confianza en las medidas adoptadas a pesar de que, dijo, el toque de queda implicó sacrificios para familias y emprendedores que buscan salir adelante. Aseguró que se actúa con transparencia y con un solo objetivo: proteger y mejorar la vida de los ecuatorianos.
Noboa manifestó que los 15 días de toque de queda permitieron al Bloque de Seguridad actuar con contundencia en los territorios golpeados por el crimen organizado. Las cifras difundidas por el primer mandatario resaltan la aprehensión de las 717 personas vinculadas al crimen organizado y la reducción de la criminalidad. «Hasta el corte de hoy, en mayo hay una disminución del 39% en homicidios», destacó.

