Con 87 votos a favor, el Pleno de la Asamblea aprobó en segundo debate el proyecto de Ley Reformatoria a la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial que establece cambios en esa actividad a escala nacional y regula nuevas modalidades de movilidad como los «delivery», las motos eléctricas y los escúter.
La asambleísta Valentina Centeno (ADN), presidenta de la Comisión de Desarrollo Económico, donde se trabajó el proyecto de ley, dijo que el objetivo es la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, la protección de la vida y la seguridad vial, y la modernización de los sistemas de tránsito. “La seguridad vial es una política de Estado, no puede estar distanciada de la seguridad ciudadana ni tampoco puede ser un negocio y de puertas abiertas para el crimen organizado”, enfatizó.
El proyecto fortalece la competencia de la Policía Nacional para el control del tránsito en la Red Vial Estatal, establece controles integrados de tránsito, transporte y seguridad en zonas fronterizas, permite la intervención frente a anomalías en la gestión de tránsito de los gobiernos seccionales, pone fin al incentivo económico de los fotorradares, facilita que personas y empresas puedan movilizar sus propios bienes o personas directamente vinculadas con su actividad económica, entre otros aspectos.
Entre las nuevas incorporaciones legales consta la regularización del servicio de «delivery», estableciendo reglas de registro, identificación, operación y seguridad para una actividad económica que ha crecido significativamente.
La reforma incorpora esta modalidad dentro del sistema formal de transporte y movilidad, estableciendo responsabilidades para su operación. Permite además contar con mayor información e identificación de quienes desarrollan esta actividad. En este mismo ámbito establece condiciones como casco homologado, elementos reflectivos, identificación visible y requisitos técnicos para los implementos utilizados durante las entregas.
Incorpora reglas para motocicletas, ciclomotores, triciclos, tricimotos, cuadrones y cuadriciclos eléctricos, atendiendo modalidades que actualmente presentan vacíos regulatorios. Se busca establecer condiciones claras para su identificación, circulación y utilización dentro del sistema vial. La regulación responde al crecimiento de nuevas formas de movilidad que requieren reglas diferenciadas según sus características.
Además, regula vehículos de movilidad personal y nuevas alternativas de desplazamiento urbano, estableciendo condiciones de circulación y seguridad, con protección preferente del peatón y de los usuarios vulnerables. La reforma busca ordenar la convivencia entre peatones, bicicletas, vehículos de movilidad personal y automotores. Se prioriza la seguridad de quienes presentan mayor vulnerabilidad frente a un siniestro de tránsito.

